De manera inédita, la final de Copa Libertadores se jugó en territorio europeo. El estadio Santiago Bernabéu fue el recinto que albergó la final del torneo sudamericano más aplazado y polémico de la historia de esta competición. Suspendida la primera por lluvias, y la segunda por violentos incidentes, España tuvo que ser el lugar donde ambos equipos llegaron sin problemas al estadio. Finalmente, el derbi argentino acabó del lado del River Plate por 3-1 y dejó el cuarto entorchado para ellos (1986, 1996, 2015, 2018). Al Boca Juniors se le resiste este título desde 2007.

En un primer tiempo apagado, donde Boca Juniors sacó ventaja ante un River dormido y falto de ideas, los dirigidos por el mellizo Barros-Schelotto dominaron las acciones como también el medio campo. Al menos hasta la media hora de juego, ya que los últimos 15 minutos de juego la pelota se esfumaba en erráticos pases e intentos de doblegar la defensa en ambos equipos. Y tal como fue durante toda la primera mitad, Darío Benedetto aprovechó un pase en profundidad con su velocidad, dejó atrás a sus marcadores y definió con clase ante Franco Armani.

Ya en la segunda mitad, River salió con una mejor actitud, lo que repercutió derechamente en su juego. Así fue como Lucas Pratto igualó las cifras gracias a una gran triangulación del equipo en terreno contrario al minuto 64. El espigado delantero fue el último en tocar la pelota dentro del área, impactando con fuerza y calidad ante Andrada que solamente la pudo ir a buscar al fondo de la red.

De ahí en más el encuentro levantó el nivel y las dos escuadras pelearon para conquistar la red contraria. Entre tantas jugadas en las áreas, Pratto fue derribado por Andrada en el área y el árbitro Cunha decidió cobrar falta en ataque en 58 minutos de juego. Sin embargo el ex UC tendría su revancha goleadora.

Los 90 minutos terminaron 1-1 (3-3 en el global) dando paso a los 30 minutos de prórroga donde en los primeros 15, Boca se quedó con 10 jugadores al ver la expulsión de Barrios. A pesar de esta baja, los xeneizes no bajaron los brazos terminando igualados.

Ya en la segunda mitad del tiempo extra, River celebró a los 190 minutos gracias a un zapatazo furioso de Juan Fernando Quinteros, quien controló en el área y mandó la pelota al fondo, con lo que River Plate se coronó campeón de Copa Libertadores.

Tras esto, y una serie de córners en favor de Boca Juniors, el equipo de Guillermo Barros Schelotto se lanzó en ataque. Incluso su arquero, Esteban Andrada, se volcó en el área rival. Sin embargo, de un corner repelido por Franco Armani vino el tercer y definitivo tanto en favor del cuadro "millonario". Gonzalo Martínez se fue solo frente a la portería sin custodia de Boca Juniors y marcó.