La estadounidense Mikaela Shiffrin se aseguró a sus 23 años su tercer gran Globo de Cristal consecutivo, como ganadora de la clasificación general de la Copa del Mundo de esquí alpino.

La cancelación de la prueba que debía disputarse en la estación rusa de Rosa Khutor otorgó matemáticamente la corona a Shiffrin. A falta de 7 eventos para el cierre de la temporada, la joven de Vail (Colorado) le saca 719 puntos a la eslovaca Petra Vlhova.

Corona de este modo otro año sobresaliente, en el que suma 14 victorias en la Copa del Mundo (récord personal), además de los dos oros mundialistas, en eslalon y supergigante, conseguidos en Are (Suecia).

Shiffrin, que ya dominó la general de la Copa del Mundo en 2017 y 2018, revalidó el título con absoluta supremacía. Acumula 1.794 puntos, por los 1.075 de Petra Vlhova y los 843 de la suiza Wendy Holdener, merced a sus triunfos en Levi, Killington, Lake Louise, St. Moritz (supergigante y eslalon paralelo), Courchevel (gigante y eslalon), Semmering, Zagreb, Kronplatz, Cortina D'Ampezzo, Maribor (gigante y eslalon) y Estocolmo.

A posteriori de afianzarse el título de manera matemática, la estadounidense se adjudicó el eslalon de la estación checa de Spindleruv Mlyn consiguiendo, con la que ya es su 15ª victoria en la temporada y batió el récord que hasta ahora ostentaba la suiza Vreni Schneider desde la temporada 1988/1989.

Se impuso a la suiza Wendy Holdener (+0.85 segundos) y a la eslovaca Petra Vlhova (+2.03), que la acompañaron en el podio en su 58 victoria en la Copa del Mundo. Ya también tenía asegurado además el Globo de Cristal en la especialidad del eslalon.