Los All Blacks se impusieron en la primera de las semifinales de la Copa del Mundo de rugby a unos valientes Springboks por 18-20 y defenderán su título de campeones.



No afectó la maldición del campeón a Nueva Zelanda, que, pese a ser considerada por muchos como el mejor equipo de la historia, sufrió más de lo esperado para derrotar a una Sudáfrica que peleó el triunfo durante los 80 minutos de partido.

Estos Boks, que comenzaron el torneo con una bochornosa derrota ante Japón (32-34), han sido el único conjunto que ha logrado plantar cara en Inglaterra 2015 a los vigentes campeones del mundo.
Con esta victoria, los 'kiwis', que el próximo sábado intentarán convertirse en el primer equipo en ganar tres títulos mundiales, ya suman trece triunfos consecutivos en las copas del mundo.