El entusiasmo y la juventud de Noruega le permitió vencer en semifinales del Mundial de balonmano a Croacia tras una prórroga (25-28) y clasificarse para su primera final internacional, en la que le espera la anfitriona Francia, favorita del torneo y defensora del torneo.

Los escandinavos, que hasta ahora nunca habían conseguido entrar en las semifinales de un Mundial, cuya mejor actuación fue el cuarto puesto logrado el año pasado en el Europeo de Polonia y que están en el Mundial gracias a una invitación de la Federación Internacional, lograron la hazaña de derrotar a una de las selecciones históricas y verduga del conjunto español en cuartos de final, Croacia.

El extremo derecho croata Zlatko Horvat pudo cambiar el signo del encuentro pero erró al lanzar un penalti en el último segundo de la contienda.