El español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) supo esperar su momento para vencer en el Gran Premio de Japón de Moto GP que se disputó en el circuito Twin Ring Motegi y con ello logró su séptimo título mundial y el quinto en la categoría reina con apenas 25 años, el más joven de la historia en conseguirlo.

A ello ayudó el error que cometió Andrea Dovizioso (Ducati Desmosedici GP18), fruto de la presión a la que le sometió el español, quien en la penúltima vuelta se fue por los suelos y le entregó en bandeja el título a Márquez. Aunque todo pundonor, recuperó la moto y aún pudo atravesar la línea de llegada en la 18ª posición.

Márquez ya era segundo en la primera vuelta tras Dovizioso. Los dos protagonistas del mundial estaban ya mano a mano y, por detrás, Alex Rins (Suzuki GSX RR) protagonizó una buena salida y pasó de la 8ª a la 5ª plaza, justo por detrás del italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1), quien también reaccionó muy bien tras apagarse el semáforo.

A tres vueltas del final Márquez había conseguido, por primera vez, ser líder de la carrera. Quedaban tres vueltas pero Dovizioso iba, literalmente, pegado a él.

"Dovi Out" se leyó en la pizarra de Marc Márquez al principio de la última vuelta, el italiano se cayó en la curva diez intentando aguantar el ritmo del español que, tras ver el mensaje hizo un gesto con la cabeza, ya se tomó la última vuelta con calma para que nada empañase su séptimo título mundial: 2010 en 125cc, 2012 en Moto 2, y 2013, 2014, 2016, 2017 y 2018 en Moto GP, siete en nueve años. Solo los italianos Giacomo Agostini (8) y Valentino Rossi (7) superan al español, que con 5 empata al australiano Mick Doohan.